miércoles, 3 de abril de 2013

GROSZ GEORGE METROPOLIS 1916




Es una obra del artista George Grosz realizada entre 1916-1917, es un óleo sobre lienzo que mide 100 x 102 cm y se encuentra en el Museo Thyssen-Bornemisza (Madrid).

Desde el punto de vista formal, aparece representada una ciudad abarrotada de elementos característicos de ésta como edificios, tiendas, trenes urbanos que parecen pasar a toda velocidad, calles, y sobre todo una multitud de personas que rellenan hasta el último centímetro del lienzo que acentúa la sensación de horror vacui. Los edificios son geométricos y desnudos, como muestra de las penurias de la guerra. Las figuras aparecen desordenadas de una forma caótica y en posición de movimiento, con actitudes y expresiones fantasmales. Figuras deshumanizadas y satirizadas, rostros desfigurados que parecen espantados.

Aparecen representadas dos calles que confluyen con multitud de gente que van en la misma dirección. En la unión de las calles, en la parte inferior del cuadro, ambos grupos se entrecruzan y siguen su camino a paso rápido, aunque en primer término da la impresión de que los cuerpos se funden. Las caricaturas crueles de los personajes del primer término se van desvaneciendo en anónimas a medida que nos adentramos en el cuadro.

Hay que resaltar la falta de correspondencia de los tamaños de las figuras que parece ser intencionado, donde la figura central de mayor tamaño podría ser la muerte siendo una hipótesis que se consolida con la representación de los coches fúnebres.

El espacio se define por una perspectiva oblicua alejada de la clásica. El edificio del hotel está colocado en esquina formando la fuga oblicua hacia la izquierda y derecha. Es decir, que la imagen mezcla dos puntos de vista diferentes, siendo otra de las influencias del cubismo junto con la planitud de algunos personajes y en la geometría de la composición. Las farolas y luces de los edificios aparecen encendidas por lo que se trata de una escena nocturna.

Los colores son densos y saturados con utilización del azul, verde y una clara dominante de una paleta de colores terrosos y rojizos. Aparecen tipografías de rótulos concretos de edificios como hoteles, cafeterías, bares, etc.

Desde el punto de vista simbólico es una pintura de estilo expresionista que plasma la  metáfora de una sociedad que tiene como finalidad su propia destrucción, siendo una plasmación de los horrores que el artista había vivido. Hay una notable influencia del futurismo italiano en la forma de plasmar su mundo con una aceleración de la vida urbana dándole un toque fatalista. La trasformación de la ciudad urbana aparece reflejada en su propio título, que muestra los constantes y rápidos cambios, materializándose en perspectivas forzadas y superposición de figuras. Refleja la inseguridad producida en su país y el toda Europa durante la primera guerra mundial.

La atmósfera apocalíptica se consigue gracias al sol ardiente y rojo (símbolo de sangre) que aparece representado en la parte superior y las acusadas líneas de fuga y la velocidad de figuras y coches que acentúan la tensión.

En la parte superior izquierda aparece representada la bandera americana, que podría ser un  símbolo del entusiasmo del artista hacia las grandes ciudades americanas.

Como conclusión la obra se podría considerar como un grito del artista a la desesperación y el horror que vivió en Berlín en la Primera Guerra Mundial, a través de una crítica a la sociedad que permitió que se llegara a ese extremo de catástrofe. Opino que a través del arte supo plasmar perfectamente ese sentimiento de caos apocalíptico, un profundo disgusto con la vida y muestra de su propia rebeldía que le condujo a una  fase de locura a la que se tuvo que enfrentar. Lo importante de esta obra no es la perfección técnica si no mostrar los problemas de un país.

No hay comentarios:

Publicar un comentario